sábado, 20 de febrero de 2021

Injusto

 

Sentir pasar los años, la vida, el rugir de la energía como luz cada día,

Ese brillo nos acaba marchitando quitándonos lo único que nos da el primer aliento, nos destruye por dentro, ¿merece vivir más para vivir menos?

Sufrir por la aniquilación de tu compañero, de tu enemigo, de tu siempre fiel a ti cuerpo, fiel a ti consciencia. Puedes acabar de dejar ser tú en un instante en cualquier momento, pero la agonía de quienes lo saben es aún peor.

El mundo de hoy nos hace inválidos de corazón y ágiles de mente, nos movemos por interés, en vez de dirigirnos allá donde nos llame nuestra cordura y moral.

Del caos de la inmediatez continuo nació la muerte a la intuición. Los únicos que nos pueden ayudar, los más expertos en esta vida viven condenados en una rutina destruida, en un día de vacío, en una total falta de ilusión y respeto pues los que debían estar ahí no tienen tiempo, tiempo para escuchar, tiempo para sentir, tiempo para pensar.



domingo, 14 de febrero de 2021

San Valentín- 21'

 

¿Qué es para vosotros el amor? Desde mi punto de vista es algo esencial que da una visión, propósito y esperanza para vivir.

Tiene mil y una formas de expresarse puesto que se puede sentir amor por una, varias, mil personas, seres vivos o no, siendo todas ellas formas válidas y que pueden darse a la vez.

En sí, aun siendo un sentimiento de felicidad pleno enteramente natural, nosotros, los seres humanos lo hemos convertido en numerosas ocasiones en algo sumamente complicado. De hecho, un amigo mío siempre lo define como “algo esencial y complejo” cuando realmente no lo es.

Simplemente que nosotros tendemos a alargar un sentimiento, un momento, a veces ilusiones fugaces demasiado pasadas y a veces poco realistas, cuando, el amor verdadero no es posesión ni pasión es simplemente quererse, estar bien aquí y ahora con el otro, y no desear estar en ninguna otra parte.

Lo que lo hace difícil es esa necesidad nuestra (que generamos parte por nuestras inseguridades parte por las exigencias que aceptamos del ámbito sociocultural donde nos hayamos criado) de “tener algo”, de mantener un vínculo que no se sostiene, ya sea porque ya no existe o porque es incompatible con nuestra vida, al fin y al cabo, el amor no deja de ser una circunstancia cuyo comienzo, continuación y final depende de que tu vida con la de la otra u otras personas coincida.






sábado, 30 de enero de 2021

¿CÓMO ESTAMOS?

 Me escondo bajo falsas aventuras de odio, amor, guerra, libertad que se hallan en los libros. Fallido intento en olvidar la pesadez y desesperanza que día a día me destruyen por dentro.


Jamás había vivido en mí tal sensación de pasividad, frustración y desmotivación provocada por la gran incertidumbre de estos días. Creo estar haciendo lo mejor por la sociedad agarrándome a los quehaceres imprescindibles de la vaga y constante rutina.

Consecuencia de ella es esta derrota, no queda una ínfima o volátil gota de vida en mí. Me siento completamente rota, aplastada por una losa enorme.

Ya ni si quiera en mis sueños escapo de esta sensación.  Vivo en ellos enclaustrada, presa, sin aire. Allí, desde la soledad de mi cárcel, veo el cielo, sin embargo, no encuentro valía suficiente como para acercarme, creo no ser digna de un baño de luz, luz que irradie y sane mi piel seca, sedienta de todos aquellos sentimientos que algún día reuní.


Ahora ni el frío del cierzo eriza mi alma, nada me hace sentir, no tengo nada que perder.

Así es pues como me convertí en un débil fantasma que pasea por las calles, portando su tenue halo de tristeza y somnolencia. Miro los pajarillos que se esconden entre los árboles, otro vano intento por tratar de imaginar qué es lo que se sentirá al ser libre.







AVES.

Muchas veces me peguntan el porqué de mi admiración hacia las aves.

Y ¿qué es lo que no me puede gustar de ellas? Reúnen toda la ternura y belleza de este planeta.

Y dime, si no quién podría dar color y música a una arboleda, a un triste balcón, a una melancólica parada de metro, a un viejo banco, a un romántico mirador. Solo pueden ser ellas.

Tras su vivo, tenue, colorido, sórdido, suave plumaje mantienen el brillo de la vida.

Son el modelo que deberíamos seguir. Sin embargo, para muchos, aquellos tantos centrados en obtener el triunfo y manejar "su tierra", se les ha olvidado alzar su vista hacia el pleno y azul cielo. Es desde allí donde esas almas desnudas desplegando sus alas, muestran infinidad de veces su gran paciencia y fuerza por sobrevivir en un mundo que ignora su existencia. No hay nada peor que luchar con quienes no quieren (re)conocerte.

Y es que, sencillamente no las admiro, las amo. Ojalá algún día ser una de ellas ya que ver desde lo más alto del cielo nuestro furioso mar podría ser posible. Ser, por y desde siempre libre.


lunes, 25 de enero de 2021

¿Obsesión o aburrimiento?

 

Es pura ironía ver ambos libros apilados, uno sobre el otro, luchando por no asfixiar de angustia, dolor y pesar a su compañero de sombras.

La justificación a lo anterior se halla, en que ambos ocultan en lo más hondo de sus páginas un amor no apto para la consciencia social y racional humana. Las barreras son claras y tajantes, no puedes amar a quien está muerto, no puedes desear a alguien por encima de la ley y menos si no es un amor correspondido.

El amor frustrado, perdido, preso, rebosa página a página en olas de infinita frustración, temor e incluso locura.

Supongo que es incomprensible pensar que jamás sentirás lo mismo por alguien como lo sentiste con esa persona. Hablan de un amor, en definitiva, puro y a la vez terrible, como la más desconocida de las enfermedades idiopáticas, que deja a tu corazón, preso, sin rumbo, pues la meta ya la ha fijado, pero es inaccesible. Realmente, tachamos de locos a todos estos fantasmas que describen su lúgubre historia en párrafos inconexos, pero a la vez estos dejan un rastro inconfesable de honesta coherencia.

Sinceramente, me han mostrado que igual no acabamos de comprender nuestros sentimientos porque restamos a todos ellos importancia, pues creemos que son poco razonables o probables. Pero, ¿Qué no comprendemos? Que a veces, el amor que sentimos en un instante fugaz, quizá sea un amor a primera, a última y a cualquier vista. 


Quizá, todo aquello que sentimos en ese segundo queramos reproducirlo en vano intento en otra ocasión, porque al fin y cabo, nuestro único deseo en el mundo (aunque duela reconocerlo) no es ir a ningún otro sitio que no sea volver con esa persona.



sábado, 21 de noviembre de 2020

Pero este año todo ha cambiado.

 

INTRODUCCIÓN.

Uno escribe para encontrarse haciendo terapia consigo mismo o simplemente porque es su pasión, no sé en qué categoría estoy yo, quizá en ninguna.

Desde el día 14 de marzo toda España está sumergida en un “estado de alarma” continuo, ¿la razón? la destrucción, el caos, el desasosiego e incertidumbre nos recoge en nuestros hogares por temor a un “ser microscópico” de la familia coronavirus.

Un simple virus de cadena ARNmc (+), de nuevo, muestra nuestra gran fragilidad en este mundo. Este planeta no es solo nuestro, como ya se decía en la antigüedad “conócete a ti mismo”, implicando esto tener consciencia del lugar en el que habitas.

¿CÓMO NOS VEMOS?

Brisa azul, calidez sonora que llena atardeceres vacíos bañados por el rocío y el frío de un quizá volver a vislumbrar el brillo de la libertad. Todo cambió e hizo poner boca abajo y sin respiración a muchas generaciones que creían ser dueñas por completo del planeta azul.

Así se hallaban playas, vías, trenes, autovías, ciudades, parques y montañas, sin eco alguno de su respiración. Los seres más pequeños y no tanto volvieron a ser dueños de lo que antes fue suyo, los humanos por fin se habían acobardado, guardaron su vanidad y yacían prisioneros en sus cárceles de hormigón.

Desde sus fuertes, observaban como falsos buitres todo lo que creían suyo. Nada más lejos de la realidad, los seres microscópicos les ganaban en número y fuerza, de hecho, millones de criaturas andaban en su interior desde hace mucho, haciendo y deshaciendo, controlándoles sin que ellos percibieran nada.

Los humanos intentaban hacerse de notar a primeras horas de la noche, era su única forma de sentir ser acogidos a los oscuros ojos de la luna.

Pronto la verdad volvió a relucir, la humanidad siempre actúa de forma anormal poniéndose trabas los unos a los otros, convirtiendo un gesto amable en uno interesado. Solo discutían poniendo en evidencia que no era necesario poseer mil lenguas si no existe cohesión, entendimiento y un objetivo común, en este caso, preservar la cordura y la salud.

De hecho, algunos perdieron la cabeza, obcecados en negar lo irrefutable, que era que estaban bien jodidos. Otros intentaban amenizar tratando la situación desde la inocencia del humor.

Mientras tanto, se ocultaban tras sus pantallas y redes, armados de plástico, amarrados a un pasado sin retorno, a falsas esperanzas y sobretodo con miedo a creer real lo que ya era: su vida iba a cambiar.  

                                                                                                                           

viernes, 13 de noviembre de 2020

EL TREN YA PASÓ

 Por algún motivo que desconozco caía en la miña tristeza, esta vez, más plena y sana,

Las mañanas eran como pájaros sin alas,

Miraba las nubes buscando una respuesta, oía gritándome el cielo herido:

¡ya la encontrastre!

Pero yo tan solo veía oscuridad delante.


Frío, falta de amor, de cariño, alguien me hizo una pregunta, 

algo sobre lo que significa el amor para mí, 

entonces vi que solo es una circunstancia,

una compatibilidad, que hace sacar lo mejor de ti.


Aún no conociéndote te reservé un asiento a mi lado,

porque estar contigo es donde quería estar,

eras alguien nuevo y diferente,

viajero de la vida, navegante sin rumbo, 

aguien cálido, tranquilo, amable.


Conseguiste que viera mi mundo más pequeño, 

haciéndome descubrir el resto de posibles, el resto de vidas.


He aprendido más esta semana que nunca,

las personas vienen,

dejan en ti recuerdos, forma de ser, visiones, pensamiento,

luego parten, alejándose de ti.


Recordar el pasado muchas veces no deja avanzar,

es más, aprisiona y ahoga en un cúmulo de falsas realidades,

impides pasar a un millar de vidas,

no sientes, no creces ni evolucionas.


Buenos días; trabajando, tardes; de espejismos, noches; de pasión, bonito.

Aun pareciendo mentira o quizá locura, voy a echar de menos tu sencillez, tu risa, tu dulzura e incluso tu acento del sur. Zi.