miércoles, 21 de julio de 2021

Ambigüedad. Poner etiquetas.

 

No hay nada peor que estar enamorada de alguien que no quiere. Sé que la única solución es dejar de pensar, hablar y ver, pero eso supondría estar aún más sola de lo que ya estoy. Tomar decisiones radicales suponen consecuencias abismales, yo siempre lo veo como pedir un deseo a un genio, por mucho que pidas siempre hay algo en lo que no piensas. Y es imposible saber qué pasará, si hacer esto u otro supondrá un mayor o peor impacto en ti, en el resto.

Me encantaría mirar hacia otro lado. Hacer como si muchas cosas no estuvieran pasando. Pero me angustia, porque yo no soy así, siempre creo que hay que cambiar para crecer, para aprender, porque quizá solo así, se logre menor equivocación. Todo se basa en alcanzar el equilibrio, en todo el planeta, en cualquier relación entre personas, entre otras especies, con nosotros mismos, con nuestro hogar.

Por ello, no creo en blancos ni en negros totales, estoy siempre buscando el punto intermedio, que igual es lo que cuesta porque en nuestro razonamiento cotidiano es fácil categorizar todo en el lado bueno o en el lado malo, ¿pero si hago las cosas medio mal no es también que lo estoy haciendo medio bien? ¿ es la ética de cada cual de mayor incoherencia por estar en los extremos, en el centro o más o menos alejada de este?

Y en eso estoy, intentando ser lo más coherente cuando quizá no exista ese punto. Pretendiendo: estar sin estar con alguien, creer que lo que hago sirve sin ver resultados, aceptar críticas sin tener todos los datos, abordar situaciones que ni siquiera entiendo, decir que quiero sin saber lo que no quiero, llorar ahogando las lágrimas, echar de menos algo que nunca me ha pertenecido, cambiar sin moverme, intentar buscar cuando ya he encontrado, enamorarme sin conocer...


PESCA = DEFORESTACIÓN MARINA

 El otro día, vi en Netflix después de tenerlo tanto tiempo pendiente el documental de Seaspiracy. Estos documentales normalmente dan un punto de vista catastrófico y terminal del medio ambiente. Pero nada más lejos de la realidad, hay que ser conscientes de que estamos ante un cambio progresivo y permanente de nuestro entorno, generado casi exclusivamente por la mayoría de las actividades humanas que todos llevamos a cabo.

El problema se halla en que es difícil admitir que somos demasiados seres humanos para los pocos recursos y que estamos viviendo como si tuviéramos cada uno dos planetas Tierra para nosotros. Y no es así. Como se ha visto a lo largo de los siglos conocidos, la naturaleza se autoregula, haciendo así que sobrepoblaciones se extingan, aunque todo apunta a que como continuemos arraigados a una economía de consumo nada regulada, esa autoregulación no solo acabará con nosotros. 

El mar es nuestro verdadero pulmón, concretamente el fitoplancton, conformado por cientos de millones de seres vivos de origen vegetal (diatomeas, dinoflagelados, cianófitos, algas pardas, cocolitofóridos), autótrofos capaces de realizar la fotosíntesis, es decir, fijar el CO2 atomosférico de manera que el carbono pasa a ser parte de la cadena alimentaria, y por tanto fuente de energía o parte fundamental para la formación de estructuras orgánicas. Dichas estructuras, al morir los animales, llegarán al fondo del océano quedando atrapadas y fijadas en el medio marino.

En el documental, se avala el hecho de que el agua marina está contaminada por diversos plásticos (muchos de ellos microplásticos, que contribuyen a la bioacumulación, y finalmente, a la biomagnificación),pero, como nunca antes nos han dicho, muchos de ellos proceden de la pesca. 

La pesca no selectiva o comercial que no solo se da en zonas concretas de Asia, si no que es de donde proviene la mayor parte del pescado que hoy por hoy, consumimos, produce la captura tanto de los consumidores terciarios/cuaternarios (delfines, tiburones, ballenas) de la cadena trófica, como de su alimento, produciendo su reducción poblacional.

Dichos animales, son importantes para controlar la población del resto de eslabones de la cadena trófica, además de resultar imprescindibles para fertilizar y hacer que proliferen mejor los seres vivos autótrofos citados anteriormente (además de que al tener mayor tamaño sus esqueletos son mayores fuentes de fijación de carbono). Osea, perder a los grandes depredadores marinos supone también la desaparición de las "principales células" eliminadoras del CO2 producido en nuestro planeta, sino que otras especies no marinas, como las aves encuentran su alimento cuando dichos depredadores hacen que los vertebrados de menor tamaño asciendan a la superficie por sentirse amenazados haciendo más fácil su captura.

La falta de muchas especies animales, hace que en cierto modo (existen otros factores como cambios de temperatura, contaminación y cambio en la composición del agua) los corales también estén desapareciendo puesto que falta la fertilización necesaria.  Es decir, la pesca esta contribuyendo directa e irreversiblemente a la deforestación y pérdida de vida salvaje marina.

¿Entonces por qué seguimos consumiendo pescado? Como todo, siempre existe un interés económico superior, una mentalidad a corto plazo de ganar dinero y de no prevenir antes de que lo irreversible se haga irreparable. 

 La forma de acabar con esto, se opone en cierto modo a la cultura, mentalidad, medio de sustento y por tanto, educación de la sociedad, recodándonos de nuevo de que nada sirve costosas investigaciones si antes no hay conocimiento, concienciación, empatía, confianza y buena comunicación entre los científicos y las personas de a pie.

En los próximos días, intentaré profundizar mucho más en los temas que describo a continuación. En el documental daban sus motivos y razones, pero como todo hay que investigar y ver qué información existe al respecto.

¿La cría de pescado en piscifactoría es una solución? El problema es que el pienso de pescado está compuesto por harina de peces salvajes. 

¿Dejo de consumir pescado? ¿No existe un etiquetado que me asegure de que no existe una pesca no selectiva? Hg y plásticos

¿Es ético no comer pescado y carne sí?

¿Cómo salvo al mar? 

  1. Crear zonas de protección marinas, donde esté completamente prohibido pescar (al menos un 30%, hoy existen menos del 5%).
  2. Evitar el consumo de animales marinos hasta que la industria no esté regulada de verdad.

¿Una persona puede cambiar algo? Nadie puede hacerlo todo, pero todos podemos hacer algo.







sábado, 20 de febrero de 2021

Injusto

 

Sentir pasar los años, la vida, el rugir de la energía como luz cada día,

Ese brillo nos acaba marchitando quitándonos lo único que nos da el primer aliento, nos destruye por dentro, ¿merece vivir más para vivir menos?

Sufrir por la aniquilación de tu compañero, de tu enemigo, de tu siempre fiel a ti cuerpo, fiel a ti consciencia. Puedes acabar de dejar ser tú en un instante en cualquier momento, pero la agonía de quienes lo saben es aún peor.

El mundo de hoy nos hace inválidos de corazón y ágiles de mente, nos movemos por interés, en vez de dirigirnos allá donde nos llame nuestra cordura y moral.

Del caos de la inmediatez continuo nació la muerte a la intuición. Los únicos que nos pueden ayudar, los más expertos en esta vida viven condenados en una rutina destruida, en un día de vacío, en una total falta de ilusión y respeto pues los que debían estar ahí no tienen tiempo, tiempo para escuchar, tiempo para sentir, tiempo para pensar.



domingo, 14 de febrero de 2021

San Valentín- 21'

 

¿Qué es para vosotros el amor? Desde mi punto de vista es algo esencial que da una visión, propósito y esperanza para vivir.

Tiene mil y una formas de expresarse puesto que se puede sentir amor por una, varias, mil personas, seres vivos o no, siendo todas ellas formas válidas y que pueden darse a la vez.

En sí, aun siendo un sentimiento de felicidad pleno enteramente natural, nosotros, los seres humanos lo hemos convertido en numerosas ocasiones en algo sumamente complicado. De hecho, un amigo mío siempre lo define como “algo esencial y complejo” cuando realmente no lo es.

Simplemente que nosotros tendemos a alargar un sentimiento, un momento, a veces ilusiones fugaces demasiado pasadas y a veces poco realistas, cuando, el amor verdadero no es posesión ni pasión es simplemente quererse, estar bien aquí y ahora con el otro, y no desear estar en ninguna otra parte.

Lo que lo hace difícil es esa necesidad nuestra (que generamos parte por nuestras inseguridades parte por las exigencias que aceptamos del ámbito sociocultural donde nos hayamos criado) de “tener algo”, de mantener un vínculo que no se sostiene, ya sea porque ya no existe o porque es incompatible con nuestra vida, al fin y al cabo, el amor no deja de ser una circunstancia cuyo comienzo, continuación y final depende de que tu vida con la de la otra u otras personas coincida.






sábado, 30 de enero de 2021

¿CÓMO ESTAMOS?

 Me escondo bajo falsas aventuras de odio, amor, guerra, libertad que se hallan en los libros. Fallido intento en olvidar la pesadez y desesperanza que día a día me destruyen por dentro.


Jamás había vivido en mí tal sensación de pasividad, frustración y desmotivación provocada por la gran incertidumbre de estos días. Creo estar haciendo lo mejor por la sociedad agarrándome a los quehaceres imprescindibles de la vaga y constante rutina.

Consecuencia de ella es esta derrota, no queda una ínfima o volátil gota de vida en mí. Me siento completamente rota, aplastada por una losa enorme.

Ya ni si quiera en mis sueños escapo de esta sensación.  Vivo en ellos enclaustrada, presa, sin aire. Allí, desde la soledad de mi cárcel, veo el cielo, sin embargo, no encuentro valía suficiente como para acercarme, creo no ser digna de un baño de luz, luz que irradie y sane mi piel seca, sedienta de todos aquellos sentimientos que algún día reuní.


Ahora ni el frío del cierzo eriza mi alma, nada me hace sentir, no tengo nada que perder.

Así es pues como me convertí en un débil fantasma que pasea por las calles, portando su tenue halo de tristeza y somnolencia. Miro los pajarillos que se esconden entre los árboles, otro vano intento por tratar de imaginar qué es lo que se sentirá al ser libre.







AVES.

Muchas veces me peguntan el porqué de mi admiración hacia las aves.

Y ¿qué es lo que no me puede gustar de ellas? Reúnen toda la ternura y belleza de este planeta.

Y dime, si no quién podría dar color y música a una arboleda, a un triste balcón, a una melancólica parada de metro, a un viejo banco, a un romántico mirador. Solo pueden ser ellas.

Tras su vivo, tenue, colorido, sórdido, suave plumaje mantienen el brillo de la vida.

Son el modelo que deberíamos seguir. Sin embargo, para muchos, aquellos tantos centrados en obtener el triunfo y manejar "su tierra", se les ha olvidado alzar su vista hacia el pleno y azul cielo. Es desde allí donde esas almas desnudas desplegando sus alas, muestran infinidad de veces su gran paciencia y fuerza por sobrevivir en un mundo que ignora su existencia. No hay nada peor que luchar con quienes no quieren (re)conocerte.

Y es que, sencillamente no las admiro, las amo. Ojalá algún día ser una de ellas ya que ver desde lo más alto del cielo nuestro furioso mar podría ser posible. Ser, por y desde siempre libre.


lunes, 25 de enero de 2021

¿Obsesión o aburrimiento?

 

Es pura ironía ver ambos libros apilados, uno sobre el otro, luchando por no asfixiar de angustia, dolor y pesar a su compañero de sombras.

La justificación a lo anterior se halla, en que ambos ocultan en lo más hondo de sus páginas un amor no apto para la consciencia social y racional humana. Las barreras son claras y tajantes, no puedes amar a quien está muerto, no puedes desear a alguien por encima de la ley y menos si no es un amor correspondido.

El amor frustrado, perdido, preso, rebosa página a página en olas de infinita frustración, temor e incluso locura.

Supongo que es incomprensible pensar que jamás sentirás lo mismo por alguien como lo sentiste con esa persona. Hablan de un amor, en definitiva, puro y a la vez terrible, como la más desconocida de las enfermedades idiopáticas, que deja a tu corazón, preso, sin rumbo, pues la meta ya la ha fijado, pero es inaccesible. Realmente, tachamos de locos a todos estos fantasmas que describen su lúgubre historia en párrafos inconexos, pero a la vez estos dejan un rastro inconfesable de honesta coherencia.

Sinceramente, me han mostrado que igual no acabamos de comprender nuestros sentimientos porque restamos a todos ellos importancia, pues creemos que son poco razonables o probables. Pero, ¿Qué no comprendemos? Que a veces, el amor que sentimos en un instante fugaz, quizá sea un amor a primera, a última y a cualquier vista. 


Quizá, todo aquello que sentimos en ese segundo queramos reproducirlo en vano intento en otra ocasión, porque al fin y cabo, nuestro único deseo en el mundo (aunque duela reconocerlo) no es ir a ningún otro sitio que no sea volver con esa persona.